Un alce macho joven, Parque Nacional Denali, Alaska, EE. UU.
Puede que sea joven, pero estas astas ya hablan de futuras batallas. En el Parque Nacional Denali, Alaska (Estados Unidos), un alce macho joven levanta la cabeza por encima de los arbustos. En esta etapa, sus astas son más una corona que un arma, todavía cubiertas de terciopelo. Sin embargo, anuncian una vida marcada por el instinto, el combate y la lucha por el dominio. Aunque este joven aún no está listo para luchar por territorio o pareja, ya entrena con otros alces, aprendiendo a moverse y a imponerse en la naturaleza.
Los alces son los ciervos más grandes de América del Norte. Los machos maduros pueden superar los 680 kilos y alcanzar casi dos metros de altura en el hombro. Sus cuernos crecen a un ritmo sorprendente, hasta 2,5 centímetros por día durante el verano, se mudan cada invierno y vuelven a crecer en primavera.
Aquí en España, aunque no hay alces, sus parientes cercanos, los ciervos, protagonizan la berrea, el canto que emiten en otoño durante la época de celo. En lugares como la Sierra de la Culebra, se puede disfrutar de este impresionante espectáculo natural.