Mercado navideño en Leipzig, Alemania (© Krzysztof Baranowski/Getty Images)
¿Sabes lo que la gente compraba en los mercados navideños hace 567 años? No eran adornos costosos ni recuerdos elegantes, sino velas, especias, productos locales, artículos de punto y juguetes. El mercado navideño de Leipzig comenzó en 1458 y pronto se convirtió en una parada favorita para comerciantes y lugareños. Hoy, con su oferta cultural y gastronómica repartida por el casco histórico y cerca de 300 puestos, es uno de los mercados navideños más grandes de Alemania.
Imagínate las calles llenas de voces, los niños siguiendo el aroma del Lebkuchen, un pastel con miel y especias, y la gente del pueblo reuniéndose para celebrar el invierno mientras brinda con vino caliente. Estos mercados siempre han representado más que simples compras: son un refugio frente a la rutina.
Y, por supuesto, no falta Papá Noel. En Leipzig, su gran llegada es toda una tradición: el sábado anterior al Domingo de Adviento, las familias lo reciben en la estación principal, donde llega en un tren especial. Si te gustan los mercados navideños, no puedes perderte el de la Plaza Mayor, en Madrid, y luego descubrir esta joya alemana que mezcla historia, costumbres y alegría.