Edificio del Parlamento Húngaro, Budapest, Hungría (© Alexander Spatari/Getty Images)
Acércate y deja que los detalles hablen: cada piedra, aguja y estatua parece guardar su propia historia. Diseñado a finales del siglo XIX, el edificio del Parlamento húngaro refleja la ambición de una nación, combinando la elegancia del renacimiento gótico con motivos típicamente húngaros. La visión del arquitecto Imre Steindl se materializó durante más de veinte años gracias al trabajo de más de 1.000 artesanos. Incluso la cúpula central, que alcanza los 96 metros de altura, simboliza el aniversario del milenio de Hungría, celebrado en 1896. Terminado en 1904, el edificio sigue dominando el horizonte de Budapest como un símbolo nacional imponente.
Al entrar, la riqueza se intensifica: el pan de oro ilumina escaleras y pasillos, mientras estatuas de gobernantes y figuras históricas transforman la historia en espectáculo. Más allá de su función política, el Parlamento es un emblema cultural que acoge ceremonias estatales, recibe a millones de visitantes cada año y forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Con su grandiosidad y belleza, es un lugar perfecto para visitar y descubrir la historia de Hungría a través de cada detalle.