El transatlántico británico “RMS Queen Mary” en Long Beach, California, EE. UU. (© Kit Leong/Shutterstock)
Cuando el RMS Queen Mary zarpó en 1936, se convirtió en un ícono del lujo y la velocidad transatlántica, al igual que otros barcos destacados en España como el Príncipe de Asturias o la Infanta Isabel de Borbón, que unieron Europa con América transportando pasajeros y correo. El Queen Mary, un transatlántico Art Decó, batió récords de velocidad y recibió a celebridades, dignatarios y miembros de la realeza durante sus travesías.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el barco fue transformado en transporte de tropas, abandonando temporalmente sus lujos. Tras más de 30 años en el Atlántico, en 1967 se retiró a Long Beach, donde hoy funciona como hotel, centro de exposiciones y monumento a la historia marítima.
Sus cubiertas permiten recorrer la historia viva de un barco que pasó de palacio flotante a transporte militar y luego a hito turístico. A lo largo de los años, circulan leyendas sobre supuestas apariciones, pero lo que permanece comprobado es su importancia histórica y cultural. Para los viajeros españoles, visitarlo es una oportunidad única de conocer un transatlántico que, como nuestros barcos históricos, marcó su época y sigue fascinando generaciones.