Una ardilla roja euroasiática hembra que lleva musgo, Suiza (© Jean-Luc and Francoise Ziegler/Minden Pictures)
Ágil, curiosa y siempre en movimiento, la ardilla roja euroasiática es una habitante habitual de bosques, parques y jardines en gran parte de Europa y Asia. En España, todavía puede verse en áreas arboladas de la península y en muchas zonas rurales. Construye su nido en lo alto de las ramas, usando ramitas para formar una cúpula de unos 25 a 30 centímetros de ancho. La hembra que observamos recolecta musgo, corteza, hojas y hierba para recubrirlo, creando así un refugio cálido y bien aislado.
Aunque suele ser solitaria y reservada, en invierno no es raro que varias compartan el mismo nido para conservar el calor. También ocupan huecos de árboles o nidos abandonados por pájaros carpinteros. Su sociedad está marcada por jerarquías: los individuos más grandes y viejos suelen dominar, y los machos de mayor rango controlan territorios más amplios.
Un dato curioso es que en la cornisa cantábrica se conservan poblaciones especialmente activas al amanecer, un momento ideal para observarlas. Si buscas un encuentro con este simpático habitante del bosque, un paseo temprano puede darte la mejor sorpresa.