“Ojo del Dragón”, playa de Uttakleiv, Noruega
Contemplando la formación rocosa "Ojo del Dragón" en la playa de Uttakleiv, en Noruega, nos recuerda al flysch de Zumaia y Deba, en Gipuzkoa, por su carácter escultórico y por la paciencia del mar que ha moldeado ambas costas durante milenios. En los dos paisajes, la erosión pulió la piedra y creó texturas que dialogan con la luz y las mareas, ofreciendo superficies satinadas y cavidades que cambian de apariencia según el agua que las cubre.
El "Ojo del Dragón" es una depresión circular en la roca que, con el vaivén del agua y la acumulación de arenas oscuras y algas, adquiere el aspecto de una pupila rodeada por un iris. La forma de cuenco procede de la abrasión del hielo y la arena, combinada con el pulido constante de las olas, lo que da ese contorno nítido y un brillo casi vidriado. En días nublados, la superficie refleja el cielo como un espejo, y en días de sol, el interior se tiñe de verdes y ámbares que cambian con cada ola. Los fotógrafos lo buscan en bajamar para captar la elipse completa, y también al atardecer, cuando la luz rasante acentúa el relieve.