Susurros de primavera Susurros de primavera
Equinoccio de primavera
Abubilla descansando sobre una piedra (© Brais Seara/Getty Images)
La abubilla regresa a sus zonas de cría durante la migración primaveral, coincidiendo con la fecha del equinoccio de primavera.
La llegada del equinoccio de primavera marca un momento de equilibrio en el calendario y también una señal para muchas aves que retoman antiguos recorridos. Entre ellas destaca la abubilla, reconocible por su plumaje cálido y la cresta que despliega como un abanico. Su presencia en marzo no es casual porque forma parte de las poblaciones migratorias que regresan entre finales de febrero y abril para ocupar de nuevo sus zonas de cría en regiones templadas.
Este regreso coincide con el despertar general del paisaje, que empieza a ofrecer más insectos en suelos abiertos y soleados. La abubilla aprovecha ese cambio y se mueve con su vuelo ondulante y su característico reclamo que muchos reconocen en cuanto comienza la estación. Por eso su llegada se siente casi como un aviso claro de que la primavera ya está en marcha y de que la vida vuelve a tomar ritmo.