Cebras de llanura, Parque Nacional Etosha, Namibia (© Mogens Trolle/Shutterstock)
Las cebras de llanura son uno de los animales más reconocibles de África gracias a su patrón único de rayas que funciona como una identidad propia para cada individuo. Se desplazan en grandes grupos y recorren largas distancias en busca de agua y pastos frescos. Su estructura social es compleja y se basa en la cooperación constante entre los miembros del grupo. A pesar de su apariencia tranquila, son animales muy resistentes, capaces de soportar cambios bruscos de temperatura y largas jornadas de movimiento por territorios abiertos.
En la imagen de hoy podemos admirar dos ejemplares de esta especie en el Parque Nacional Etosha en Namibia. Este lugar es uno de los mejores espacios naturales del continente para observar fauna salvaje en libertad y las cebras suelen ser protagonistas de muchas escenas que muestran su dinamismo. La luz, la vegetación y las grandes superficies abiertas realzan el contraste de sus rayas y permiten apreciar la belleza de estos animales mientras se integran en un entorno que parece hecho a su medida.
En España, animales como el caballo andaluz evocan la misma elegancia y energía. Esta raza autóctona transmite movimiento, fuerza y libertad, y su presencia en el paisaje recuerda la relación profunda entre los grandes herbívoros y la identidad de los lugares que habitan. Visitar espacios donde estas criaturas se desplazan en libertad permite sentir esa conexión única con la naturaleza.