Ardilla roja euroasiática (© Galina Jacyna/Getty Images)
La imagen de hoy retrata a una ardilla roja euroasiática posada sobre la nieve. Su pelaje invernal, más denso, y las orejas con mechones la convierten en una de las especies más llamativas de nuestros bosques. La ardilla roja es nativa de los bosques de Europa y de amplias zonas de Asia, donde se alimenta principalmente de semillas, nueces y hongos. Para afrontar el invierno, esconde comida en distintos lugares y construye nidos en lo alto de árboles huecos, bien protegidos del frío.
En España, puede observarse sobre todo en bosques del norte, como los de la cordillera Cantábrica y los Pirineos, aunque su color puede variar del rojizo intenso al pardo oscuro. Un dato curioso es que cada ardilla llega a crear cientos de escondites de comida, y algunos olvidados ayudan a regenerar el bosque.
Descubrir a la ardilla roja es una excelente excusa para adentrarse en nuestros espacios naturales y conocer de cerca la riqueza de la fauna ibérica.