Seres diminutos, espíritus grandes Seres diminutos, espíritus grandes
Gnomos hechos a mano en un mercado navideño
Gnomos hechos a mano en un mercado navideño (© Veronika Seppanen/Shutterstock)
Tienen barbas largas, sombreros rojos y un encanto especial para robar algo de protagonismo a Papá Noel cada Navidad. Son los gnomos, guardianes del folclore escandinavo que protegen hogares y granjas durante los largos inviernos. Agradecen un cuenco de avena en Nochebuena y, si no se les trata bien, pueden gastar alguna travesura. Hoy llenan los mercados españoles, como los de Madrid o Barcelona, con figuras únicas hechas de lana, fieltro y piel sintética.
En España, además, se ha puesto de moda una nueva tradición escolar y familiar: el elfo de las travesuras, versión en español de “Elf on the Shelf”. Inspirado en un cuento estadounidense, este elfo llega a casa a principios de diciembre con una carta para ser “adoptado”. Su misión es vigilar el comportamiento de los niños y, cada noche, volar a casa de Papá Noel para informar cómo se han portado. Al amanecer aparece en un lugar diferente, casi siempre en medio de una divertida travesura. Los niños no pueden tocarlo, o perderá su magia, aunque pueden pedir perdón una vez.
Si estas fiestas un gnomo o un elfo te mira desde un estante, quizá esté invitándote a vivir un poco más de magia navideña.