Catedral de la Asunción, Jaén, Andalucía, España (© JoseIgnacioSoto/Getty Images)
Jaén, rodeada por un manto de más de 66 millones de olivos, es la capital mundial del aceite de oliva. Desde esta impresionante vista aérea, podemos apreciar cómo el paisaje se dibuja con infinitas hileras de árboles que han marcado la historia, la economía y la cultura de esta tierra. La Catedral de la Asunción, joya renacentista declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, domina el horizonte y recuerda la grandeza del pasado de la ciudad.
En este escenario único, Jaén ha vivido durante la última semana la Feria y Fiestas de San Lucas, que hoy llega a su cierre. Esta celebración, cuyos orígenes se remontan a 1805, nació cuando una epidemia obligó a trasladar la antigua feria de agosto al mes de octubre. Desde entonces, se convirtió en una de las citas más esperadas por los jiennenses.
Casetas, música, tapas y paseos a caballo han llenado de vida la ciudad, acompañando el ritmo sereno de los olivares. Jaén despide su feria, pero permanece siempre abierta al visitante que desee descubrir su patrimonio, su gastronomía y, por supuesto, el mejor aceite de oliva del mundo.