El cuervo picogordo, Montañas Simien, Etiopía
En lo alto de las montañas de Etiopía, Eritrea y Somalia, el cuervo picogordo ostenta el título de cuervo más grande del mundo. Mide casi setenta centímetros y pesa más de 1,5 kilogramos, alrededor de una cuarta parte más que un cuervo común. Su enorme pico arqueado, pálido en la base y de unos nueve centímetros de largo, es el más grande entre las aves que se posan. Habita principalmente entre 1.500 y 3.400 metros sobre el nivel del mar, en tierras de cultivo, acantilados rocosos e incluso tejados de pueblos de montaña.
Se alimenta de manera muy variada: carroña, insectos, larvas, semillas, cultivos como el trigo e incluso restos de personas. Los observadores lo han visto sacar larvas de montones de estiércol e incluso obligar a búhos reales de Verreaux a abandonar sus nidos. Construye grandes nidos de palos en árboles altos o acantilados y pone de tres a cinco huevos verdeazulados. Su plumaje refleja tonos púrpura a la luz del sol, convirtiéndolo en un ave llamativa de las tierras altas africanas.
En España nos encontramos con su pariente cercano, el cuervo común y el grajo, que muestran comportamientos inteligentes y adaptativos similares, recordándonos la riqueza de las aves en nuestros propios ecosistemas.